“EN
BUSCA DE LAS ALEGRÍAS PERDIDAS (QUE SEA ETERNO)”
Siempre, después de cada AET, todos aquellos que
quedaron maravillados con la fiesta, todos aquellos repiten
que se sintieron plenos y felices, todos aquellos que creen
que esa fue la mejor… hasta la próxima, todos
los AETeanos me preguntan:
- ¿Por qué tenemos que esperar tanto hasta la
AET siguiente?
Y yo en general les contesto:
- ¿Por qué no?
Como así también, que así como no importa
el lugar, que lo que importa es estar todos los AETeanos juntos
viviendo NUESTRA fiesta, tampoco importa que la próxima
no sea enseguida, que lo que importa realmente es que cada
AET sea eterna, que cada momento inigualable que uds. Elijan
de cada AET para guardarse en el arcón de los recuerdos,
los acompañe siempre en el corazón y en las
mentes, en cada sonrisa de felicidad nostálgica de
los buenos momentos vividos
En realidad, hay respuestas mucho más profundas también.
Los que organizamos las AET vivimos de otra cosa, tenemos
nuestro trabajo, y sentimos esto como un hobbie, y esto es
fundamental para que la AET sea como es, tan fundamental como
que todos los AETeanos nos acompañen, y para que así
sea, para que lo podamos vivir en la previa, durante y después
con felicidad, para que no nos perjudique en nuestros trabajos,
para que le podamos poner la misma energía de siempre,
para poder contestar cada uno de los mails, para pensar como
sorprenderlos nuevamente, para buscar la misma magia de siempre,
pero para tener la fuerza para sentirla con más locura
que nunca, para que podamos descansar y soñar nuevamente
con una nueva AET, necesitamos tiempo.
Este año fue un año difícil en lo que
a fiestas se refiere, ya estamos en el noveno mes del año
y solamente hubo dos AET y solo una en Capital y en Pachá.
No todos pudieron acompañarnos porque la primera fue
lejos de Capital y en la segunda no hubo entradas para todos,
porque ahora tenemos un límite de entradas máximo.
Por eso, cuando después de la última AET me
dijeron:
- Esta vez no esperemos otros ocho meses para otra AET en
Pachá,
Y me preguntaron:
- ¿podrá venir la próxima rápido?
En ese momento, mientras veía como Pachá se
vaciaba y quien me había preguntado se iba sin obtener
una respuesta mía más que una sonrisa cómplice,
cerré los ojos e imaginé la pista de Pachá
llena, todos agachados y agarrados de la mano, con el himno
del AET sonando de fondo y la pista totalmente iluminada,
y ya con los ojos abiertos y sin nadie que me escuche, me
pregunté a mi mismo (contestando a quién ya
seguramente caminaba por el estacionamiento sin saber que
había provocado aquello, que hoy culmina en este mail
para todos uds.)
- ¿Por qué no?
Ojalá que más allá del tiempo, podamos
lograr que esta nueva AET sea eterna.
Y entonces, 35 días después de la AET 16, estará
con nosotros la AET 17, a pedido de todos los AETeanos que
nos insistieron en recuperar un poco el tiempo perdido.
Así como cuando nos pedían una AET mientras
Pachá estaba cerrado y nosotros les explicábamos
que no estando dadas las condiciones era imposible, ahora
que están dadas las condiciones volvemos en busca de
las alegrías perdidas…
Si el 12 de Agosto del 2005 volvimos con todo, éste
16 de Septiembre volvemos por más, con la posibilidad
de revancha para aquellos que, por distintos motivos, no pudieron
estar en la vuelta del AET y con la posibilidad de decir “nuevamente
estuve allí”, para los que nos siguen siempre
y a todos lados.
Nuevamente estamos próximos a una FIESTA…
Nuevamente vamos a vivir una travesura…
Nuevamente hay un paréntesis en nuestras vidas…
Nuevamente vamos a buscar vivir un momento feliz, tratando
de recordar que para que ello ocurra, los momentos anteriores
y los posteriores también deben serlo…
Nuevamente estamos en la previa del AET…
Nuevamente el corazón empieza a latir más rápido…
Vivamos responsablemente y tratemos de no mirar para el costado
y de pasar con la mayor personalidad, fuerza, amor propio
e hidalguía, todos aquellos malos momentos que a todos
nos toca enfrentar en nuestras vidas, que así son más
fáciles superar y hacer desaparecer el dolor…
Porque los buenos momentos, como la próxima AET,
vamos a intentar que valgan la pena, y estoy seguro que en
algún instante de la noche -haciendo de ésta
manera que este mail, esta próxima fiesta y todas las
ilusiones que tenemos los que hacemos la AET valgan la pena-
por lo menos alguno de uds., sin que nadie se de cuenta, va
a cerrar los ojos, va a volver a soñar aunque más
no sea por algunos segundos, se les va a escapar una sonrisa
melancólica y va a pensar para adentro: “Ojalá
que sea eterno…”
Vamos entonces a una nueva AET… En busca de las alegrías
perdidas.
Fernando, Socio 1 del AET.-
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