"EL SUPERCLASICO DE LA MUSICA ELECTRONICA"
Pasaron varios meses desde el ultimo respiro de aire AETeano.
El frio hacia imposible salir a la terraza de Caix.
Recurdo mis ultimos instantes antes de irme…
Respiré hondo. Traté de recordar el momento mientras miraba el suelo lleno de los restos de la pasión AETeana, transformada en tubos que ya no eran fluo, que fueron perdiendo su luz a medida que la mañana le ganaba a la noche, el cansancio a la adrenalina y el dia cualquiera dejaba atrás una AET más.
Respiré muy hondo y traté de guardar el aire AETeano que se respiraba ese día…
Argentina le habia ganado más temprano por goleada a Serbia y Montenegro, la magia y la alegría que muchos de los seguidores de la AET llevan en su corazón y despliegan en cada fiesta, le había ganado una vez más a la tristeza que a veces ronda en algún momento de la vida de cada uno y quiere impedir que uno intente ser feliz.
Entonces me puse a pensar que los ciclos que se dan entre el comienzo de la previa de la AET (con AET incluida) por un lado, y el intervalo hasta el nuevo mail que anuncia la próxima fiesta, son como la respiración que mantiene viva esta leyenda urbana.
Cada AET es como un respiro, que nos da oxigeno para llenarnos el corazón de ganas, de alegría, de dulzura, de pasión, de amistad, y con eso enfrentar el resto de los días con fuerza, hasta que se anuncie la nueva cita en donde los amigos vuelven a reunirse.
Vivir una AET es como inhalar…
Y todo el aire que uno toma y acopia en los pulmones, lo va exhalando de a poquito, para que no falte, para que alcance en el –a veces- largo período que parece ser el intervalo entre AET y AET.
Ese intervalo, es como exhalar, y cuando nos vamos quedando sin esos recuerdos en carne viva, ya no tan recientes, empezamos a necesitar una nueva AET, necesitamos respirar nuevamente esa atmósfera de emoción que envuelve cada fiesta.
Esto estamos sintiendo muchos de nosotros. Yo lo siento y uds. Me hace saber que sienten lo mismo en cada mail.
Muchos sienten que necesitan vivir y compartir nuevamente esta catarata de sonrisas, de miradas, de abrazos.
Algunos consideran que necesitan cada tanto vivir una AET.
Un clásico ya, dicen algunos.
El Superclásico de la música electrónica, dirán otros.
Pero lo cierto, es que dentro de ese estadio en el que se juega el partido de la AET, lo que intentamos es que no haya rivalidades: jugamos todos para el mismo equipo.
AET 21, con la misma magia de siempre, pero con más locura que nunca!!!
Fernando, Socio 1 del AET.-
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