Nueva Fiesta AET 5. "El comienzo del Fin"

En "El Salón Rojo" La carpa dance que está ubicada justo atrás de La Diosa.
Entradas solamente anticipadas y para los socios del AET e invitados especiales.

Nos volvemos a encontrar para volver a Entender Todo.
En el comienzo del final de un año tremendo, en el que ?si al menos? no pudiste reservarte unos instantes para ser feliz o dejar todo para intentar serlo junto a los demás:
No Entendiste Nada!.

Vuelven las AET, con un único fin de lucro: el de aprovecharnos de la energía de los demás para que la explosión que provoca la magia de estar todos abrazados, cuando suena el tema oficial del AET “Break the Silence”, se sienta ?como me juraron haber percibido algunos- desde la mismísima Luna.
Para que sea tan grande la emoción, que sea lo único que se vea desde el espacio exterior, conjuntamente con la muralla China.
Para que vuelva a aparecer The Nod: aquél saludo instintivo y no pactado que desde un principio dió fundamento y sentido a todo esto.

Lo cierto, es que no por casualidad -en algún momento de los que busco un poco de soledad en la fiesta, tal vez sobre el final, para ver, o intentarlo al menos, todo desde afuera, justamente en el momento en el que empiezo a creer que tal vez, sólo tal vez, todo esto tenga sentido- siempre alguien en el momento justo, al menos hasta ahora, irremediablemente con un toque melancólico aunque inundado de felicidad: me dijo: "gracias".
Y es un gracias que no es a mí, es a todos, es a él mismo por haberlo logrado, por dejar absolutamente todo para sentir realmente que uno puede ser feliz un instante y congelarlo y guardarlo para siempre, y ese gracias no es el mismo que decimos siempre, lo reconozco enseguida y me hace ver que esa persona desde ese momento y para siempre, esté donde esté, haga lo que haga, se cruce o no alguna vez con un camino paralelo como este, ahora (y para siempre) ENTIENDIÓ TODO! y me hace sentir que todo valió la pena, y de todo esto, me termino llevando tal vez mucho más de lo que le pudimos dar a él.

Siempre existe ese (mi) momento de reflexión, en cada AET, tal vez alguna vez me vean mirando todo y nada al mismo tiempo y me imaginen en ese contexto, donde estoy como sobrevolando todo con mi mirada desde un helicóptero imaginario desde el cual intento llegar a la conclusión de que quizás, aquella vez cuando en el medio de la Goa oriental junto a la playa, vacas sagradas, la Luna llena y varios "extraterrestres" se pronunció las palabras: “Ahora Entiendo Todo!”, expresaban en todos su extremo lo que viví, pero también eran un presagio de lo que es hoy la posibilidad de vivir una fiesta en la que –al menos hoy- gasto toda la plata que tengo sin buscar nada a cambio sólo para que todos podamos ser felices, al menos una vez más.
Pero como dije siempre… no sólo lo hago por los que vienen a esta AET. Lo hago por mí.
A mí me hace feliz poder hacerlo…

Algunos se gastan su dinero en un fin de semana de vacaciones, yo –por lo menos hoy- soy feliz gastándolo para lograr estos mágicos momentos, aunque tenga que soportar todos los gastos económicos solo.
Seguramente más adelante ya no lo necesite y estas fiestas generen ganancias que no son buscadas… Pero si existe ese momento las cosas se seguirán haciendo con el mismo corazón que hoy.

Por eso...
Para volver al espíritu de las fiestas rave, para entender que el espectáculo no está en el lujo de una disco, ni en la barra, ni en ningún otro lado que no sea cada uno de los que Entienden Todo cuando logran conectarse con nuestro Dj residente y con los demás.
Para volver a vivir los sueños despierto y con lucidez.
Para no descansar sino solamente para volver a soñar.
Para volver a Disneyladia, sabiendo que cada uno de nosotros es Mickey.
Para que se agrande nuestra curiosidad.
Para volver a sentir adrenalina.
Para arriesgarse a ser feliz un instante, que dure tan poco que lo añoremos por siempre, pero que dure tanto que no nos lo olvidemos nunca.
Para contagiarnos la Sinestesia de la pasión: Para sentir los olores de la emoción, para ver los sonidos de la alegría, para desplegar todo el cotillón de nuestro corazón.
Para arriesgarse a dejar absolutamente todo lo que irremediablemente pesa, aunque uno esté acostumbrado a cargarlo, para hacer una valija con todo eso y dejarla en un rincón de nuestra casa, para salir vacío de ataduras y de miedos, para caminar libre y liviano como nunca antes, con una mochila –respecto de la cual cuando viví aquella mágica aventura en GOA viendo esta cultura por primera vez me pregunté por que los ravers llevaban mochilas a donde van, pero ahora ya lo se- para cargar momentos, sabidurías, emociones, sentimientos, agradecimientos alguna mirada robada y algún abrazo sincero aunque no le encontramos sentido.

Pero básicamente para saber que siempre hay que volver.
Que en las aurículas de nuestro corazón está la valija y hay que volver a buscarla, pero sabiendo que las ventrículas de nuestro corazón está la pequeña mochila, cargada conocimientos y experiencias alternativas, para tenerla a mano, para usarlas y disfrutarlas muy de vez en cuando, cuando la vida nos ponga a prueba y necesitemos esos conocimientos, o guardarlos para alguien muy especial que se lo merezca y compartirlo con él.

Si ya fuiste a una AET: ¿¿¿Te vas a privar de volver a entender todo????

Les pido perdón. si alguna vez se dan cuenta que les falta alguna mirada, tal vez se las robé en una AET, solamente para constatar si era sincera y lo Entendía Todo y me encariñé y no la devolví más.
Pero ofrezco la mía en una revancha como esta, en el comienzo del fin del año, o de una historia, o de un ciclo –según el momento de cada uno- o de estas mismas fiestas, quien sabe, dentro de cada uno el mapa de lo incierto marcará, tal vez, caminos distintos, lo bueno es que en algún lugar, a la altura de la ruta del 6 de Diciembre del año 2003, hay un parador, en el medio de la nada (y de todo) que es invisible a los ojos (como todo lo esencial para el principito ?que dicho sea de paso tal vez no lo vieron pero es socio del AET y siempre viene a nuestras fiestas), hay un cruce inadvertible para los que viven la vida sin poder manejar el propio rumbo de sus decisiones y pensar cual es el camino a elegir, debe ser el famoso punto G del placer .... Será de Garage? Creo que hay un garage invisible para que guarden sus cuerpos cual guardarropas, y los retiren al final de la fiesta, mientras tanto, lo que va a estar ahí, es el alma, bailando, saltando, abrazando, mirando, sintiendo, expresando, dando y recibiendo o lo que es lo mismo Entendiendo Todo.

Sabiendo siempre que es sólo un camino entre tantos otros que tal vez te llevan al mismo lugar. Y un camino es sólo eso, un camino.
Si uno siente que no debe o ya no es el momento de seguirlo, no hay que quedarse en él bajo ninguna condición, porque si no nada habrá valido la pena.
Sólo hay que tener la claridad para entenderlo y descifrarlo. No hay afrenta alguna por rechazar un camino ni debe haber miedo alguno para evitarlo si es lo que tu corazón te dice que es lo que debés hacer, pero siempre y sin resignar esto por nada del mundo, tu decisión de mantenerte en el camino debe estar libre de temor y de ambición para saber si tiene corazón ese camino.
Sólo recuerdo el final de la fiesta anterior, con los últimos acordes del último tema que nuestro Dj residente preparó para nosotros, el escenario podía ser el de un campo de batalla, las "armas de guerra" ya estaban lanzadas y se veían los restos en todo el lugar, de repente me vi abrazado en una fila interminable de emoción frente a nuestro Dj., y frente a los últimos instantes de la fiesta, no miré ni para adelante de donde recibían nuestros aplausos, ni para atrás, donde algunos infiltrados miraban la escena atónitos, desde la sala contigua, tampoco a los costados de esa gran fila… sólo disfrutaba!

Se viene la, próxima AET, que la disfruten!!!

Socio 1 del AET.-

 
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