(Contada por la Socia 200)
Yo viajo mucho en avión por toda la Argentina, ya que mi trabajo así lo requiere.
Un día cualquiera, en un viaje de trabajo, siento que una persona de la tripulación del Avión pasa por al lado mío y me mira…
Yo le veía cara conocida e intuía que el también…
Algo había en el aire.
No se por qué en la cabeza me sonaba una y otra vez “el himno del AET”.
De repente una voz me interrumpe mis pensamientos.
-¿¿¿¿¿Vos no sos AETeana?????- Me preguntó.
-Si, vos también, no?
Nunca más un viaje volvió a tener tanta magia.