Había una vez, un billete de 10 PESOS, cuyo camino se cruzó con una chica que estaba muy triste...
Esa chica era yo, y vaya uno a saber por qué decidí escribir en ese billete una frase bien AETeana: “No te olvides de ser Feliz”, tal vez, imaginando que en algún lugar del mundo, un día cualquiera, ese billete podía caer en manos AETeanas, logrando sacarle a una sonrisa, quizás, a alguna persona que se lo merezca y lo necesite.
Pero la vida me demostró que todo vuelve.
Nos encontrábamos a 9 días exactos de la siguiente AET edición N° 42, justo en el momento que se cumplirán 8 años del primer sueño AETeano hecho realidad, justo cuando toda la emoción y las ganas me invaden esperando esa celebración.
Justo en ese momento, un señor desconocido, vino a comprar algo y me pago INCREÍBLEMENTE CON ESOS 10 PESOS AETeanos... La emoción me invadió cuando vi que ese billete era MI billete, que volvía a mis manos como un perro que luego de estar perdido encuentra a su amo. Estaba la frase que yo escribí, y ante mis ojos era aconsejada por el propio consejo que quise darle a los demás cuando lo necesiten: “No te olvides de ser Feliz”, me decía, me dije en realidad…
Se me puso la piel de gallina… Y se desató una gran emoción por dentro. No estaba más que con ese señor, y no pude evitar contarle toda la historia. Le conté que lo había escrito hace mucho, cuando yo estaba muy mal, y que ahora al verlo me dio una felicidad enorme.
Como si fuera el mensajero de una legendaria sabiduría, me dijo que estas cosas no pasan por nada, y que por algo ese billete habíaa vuelto a mí. Nos quedamos hablando de esas cosas de la vida, y esas historias de "abuelos" que ellos suelen contarle a sus ñietos de la vida y a quienes quieran oírlos, hasta que nos despedimos.
No me dijo chau, no me dijo hasta luego, no me dijo nos vemos…
Cuando se fue me dijo: “Bueno, niña: No te olvides de ser Feliz”, y como no podía ser de otra manera me saco la sonrisa mas grande del mundo!
Me alegró el día, me alegro la semana, y aunque tal vez todavía no lo entienda, como me dijeron por ahí, tal vez me alegro la vida, porque voy a tener una enseñanza más para la mochila de mis recuerdos a la que voy a poder recurrir cuando la necesite, sin necesidad ya del billete, porque la voy a guardar en mi corazón.
A todas las AET que haya voy a concurri siempre, con toda la felicidad del mundo, porque me llenan el alma y me hacen feliz. Gracias fer, las AET son lo más lindo :) no las cambio por nada del mundo, ni a esa gente hermosa, ni a la fiesta, ni a su mensaje, porque TODO VUELVE.
(Por Dámaris Crespillo)