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AET 25 On Ice "El Milagro AETeano"

AET 25 "AET on ICE" - "Con la misma magia de siempre…"
Diario WWW.AETLINK.COM

Dicen que las casualidades no existen…
Dicen algunos que no entienden en que consiste la magia del AET…
Muchos confunden mentira y fantasía…
El AET quiso crear la fantasía de bailar bajo la nieve, en plena costanera de la Ciudad de Bs.As…
Eran ya pasadas las 7.00 am del 9 de Julio del año 2007 cuando una tupida, hermosa, continuada y cálida nieve invadía Pachá!
Pero al salir al mundo exterior, la realidad superó el sueño de cada uno de los que vinieron a soñar colectivamente con nosotros.
¡Nievó en la Ciudad y en toda la provincia de Bs.As.! Ya nadie nos podrá decir que estamos locos por creer lo que vimos adentro.
Algunos necesitan ver con sus propios ojos ciertas cosas para creer en ellas cuando en realidad son imposibles de ver.
La naturaleza se contagió al ver tanta pasión AETeana y las quiso para todo el mundo. Puse la evidencia delante de sus ojos.
Ahí están las notas del mundo formal, para todos aquellos que necesitan una confirmación oficial, para cosas que en realidad solo deben sentirse.
Verán que en los diarios más importantes del país (como les mostramos más abajo) se habla de una nevada de madrugada, verán que hablan de festejos en las calles, sí, hablan de fiesta en la ciudad, tal cual describe Clarín.
Podrán advertir, tal cual se dice en su nota de La Nación, que el fenómeno hizo que la ciudad hubiera quedado atrapada dentro de una de esas bolas de cristal en las que nieva cuando se las da vuelta. Así, el paisaje cotidiano, ese que los porteños ven cuando miran por la ventana de sus casas, de pronto adquirió un aspecto mágico, encantado y atemporal (Ufff, si lo hubiéramos dicho nosotros cuanta discusión traería…); Dicen que después de 89 años, una nevada inexplicable e inesperada cayó sobre Buenos Aires y transformó la ciudad…. Falta tan solo que llamen a eso un fenómeno mágico!!!
Es cierto, nunca dirán que lo vaticinamos en nuestro clásico reporte "La Previa del AET 25" esta vez paradójicamente titulado "AET on ICE"
La Nación (pueden leero más abajo) habla de fiesta, de que gracias al feriado, casi todo el mundo tuvo tiempo para salir a jugar con la nieve (así como nosotros tuvimos la oportunidad de vivir una AET más). Dicen que los porteños vivieron una jornada que, además de mágica (parecen haberlo admitido hasta los más incrédulos con las constancias a la vista), era histórica, de esas que alguna vez les contarán a sus nietos, prologada con un "allá, por el año 2007...".
Los AETeanos también, nuevamente, podremos decirles a nuestros amigos, nietos, o futuras esposas o esposos… Yo: estuve en ESA AET, el día que nevó en Pachá (adentro y afuera).
La nota de La Nación termina de la siguiente manera: "Al cierre de esta edición, seguía nevando en Buenos".
Al cierre de esta pequeña nota de nuestra página AET, probé cerrar los ojos, y también, seguía nevando, pero para siempre, en el corazón de mis recuerdos…

Fernando, Socio 1 del AET

La Nación - Martes 10 de Julio de 2007

Llegó un invierno histórico: sorpresa y satisfacción por el milagro blanco. La nieve transformó a Buenos Aires

Después de 89 años, la ciudad y el conurbano volvieron a quedar blancos; los porteños hicieron muñecos y guerras de nieve
Fue como si la ciudad hubiera quedado atrapada dentro de una de esas bolas de cristal en las que nieva cuando se las da vuelta. Así, el paisaje cotidiano, ese que los porteños ven cuando miran por la ventana de sus casas, de pronto adquirió un aspecto mágico, encantado y atemporal.
Después de 89 años, una nevada inexplicable e inesperada cayó sobre Buenos Aires y transformó la ciudad. También el ánimo de los porteños, que, incrédulos, salieron a las calles a comprobar si realmente esas rosetas blancuzcas que se veían caer eran copitos de nieve. Al anochecer, ya no había dudas. Los autos estaban blancos y había suficiente nieve como para hacer muñecos. También, claro, para formar bolas blancas y declarar guerra de nieve a hermanos y amigos.
El día patrio se convirtió de pronto en una fiesta mucho más blanca que celeste. Gracias al feriado, casi todo el mundo tuvo tiempo para salir a jugar con la nieve. Por la noche, las plazas se llenaron de personas que miraban hacia el cielo con los brazos extendidos y que se tomaban fotos.
No había dudas. Los porteños tenían la sensación de estar viviendo una jornada que, además de mágica, era histórica, de esas que alguna vez les contarán a sus nietos, prologada con un "allá, por el año 2007...".
La primera nevada llegó cerca del mediodía. Pero en la calle la gente tenía sus dudas, "es como nieve", decían, aunque las dudas persistían porque los copitos tenían apenas forma de pelusa y se deshacían apenas tomaban contacto con el asfalto.
La sospecha de todos se confirmó pasadas las 16. El frío arreció y las "pelusas" se intensificaron. El Servicio Meteorológico Nacional lo confirmó en su parte para Capital y alrededores: "Nublado con nevadas". La temperatura era de 2,6° y la sensación térmica era de 1,2° bajo cero. Era oficial: nevaba en Buenos Aires.
Los celulares canalizaron la sorpresa y la alegría que produjo la nevada. En la estación Malabia, del subte B, había un concierto de ringtones : los interlocutores cambiaban, pero todos daban la misma noticia: "Por acá está nevando mucho". Hubo quienes no se quisieron perder el espectáculo y a mitad de camino abandonaron el tren bajo la tierra.
En la superficie, Buenos Aires parecía una ciudad encantada. Erica, una venezolana que paseaba con sus primas en Corrientes y Callao, no aguantó la sorpresa. Llamó con su celular a su familia en Caracas, al grito de "estoy en Buenos Aires y está nevando". Revancha tipo Mahoma
Fue como la revancha de los que se quedaron en Buenos Aires durante el fin de semana largo: no fueron a la montaña, pero la nieve vino hasta sus puertas.
Mariana, de Villa Urquiza, decidió levantar a sus hijos -Paula, de 9, e Ignacio, de 4- que estaban en cama con fiebre. "Paula hace días que viene diciendo que quiere que la llevemos a Bariloche para hacer angelitos en la nieve y esquiar. Al menos, vieron la nieve por primera vez sin moverse de casa", comentó.
Los chicos fueron los que más disfrutaron de este inusual fenómeno meteorológico. Jacco, de 4 años, no entendía mucho. Es argentino, pero hace medio año volvió al país, tras vivir en Holanda. Cuando empezó el invierno, le preguntó a su tía si faltaba mucho para que comenzara a nevar. La tía le explicó: "No, en Buenos Aires no nieva". Fue hace sólo un mes. "Ahora, no me va a creer nada de lo que le diga", bromeó la tía.
Poco después de las 21, algunas zonas del oeste del conurbano, como Ituzaingó, Haedo y Moreno, estaban sin luz. En Edenor se informó que se trató de cortes puntuales, de lo que se informa en la sección Economía. También en Belgrano y en Villa Urquiza había hogares sin teléfono.
Los registros del SMN se invirtieron: la máxima se registró a las 2.40 AM: fue de 5,7°. De allí en adelante, la temperatura fue descendiendo. A las 17.45, hizo 1° y la sensación térmica fue la más baja del día: -2,5°. A las 22, la mínima bajó aún más: 0,5°. Al cierre de esta edición, seguía nevando en Buenos Aires.

Por Evangelina Himitian De la Redacción de LA NACION

Clarín - Martes 10 de Julio de 2007

La ola de frío: los porteños festejaron en las calles
Nevó en Capital y el GBA y fue una fiesta que nadie esperaba


La nevada arrancó de madrugada en el interior de la Provincia. Siguió al mediodía en el Gran Buenos Aires. Y apareció con todo a media tarde en la Capital. También nevó en Córdoba, San Luis y Santa Fe.

La ola polar que castigó a gran parte de la Argentina desde el fin de semana coronó su tercera visita en lo que va del año con una jornada para el recuerdo: a los rigores de vientos furiosos y temperaturas bajo cero en todo el país, sumó un feriado a pura nieve en regiones usualmente ajenas a fenómenos climáticos de esa intensidad. Por la mañana vistió de blanco a varias ciudades del interior bonaerense y, tras el mediodía, sorprendió a los porteños con una nevada histórica, algo que no ocurría en Buenos Aires desde el 22 de junio de 1918.
La jornada se preveía fría y con temperaturas muy bajas, pero la nieve dejó perplejo a más de uno en un 9 de Julio que multiplicó ayer los motivos de festejo. Si bien los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) explicaron que "en términos técnicos, la temperatura debía descender aún más para hablar correctamente de nieve", en Capital Federal y el Gran Buenos Aires la gente salió a las calles a disfrutar y fotografiar la caída de "copos", que regalaron postales y vivencias propias de las localidades patagónicas y cordilleranas.
En el Servicio Meteorológico también explicaron que "el fenómeno se produjo por la irrupción del aire polar en los niveles medios de la atmósfera y la temperatura promedio". Las mismas fuentes precisaron que "lo que vivimos en la ciudad es lo que llamamos nevisca, una mezcla de agua y nieve en la que el copito no llega a cristalizarse, por lo cual al impactar en la superficie se derrite. Se necesitan temperaturas más bajas para que quede el cristal". Aún así, por la tarde fue tal la cantidad de copos que entregó el cielo que la nieve llegó a acumularse en muchos parques y lugares abiertos.
Las primeras nevadas se produjeron en el interior bonaerense. Avanzaba la madrugada cuando, cerca de las 6, ciudades como Pergamino, Salto, Carmen de Areco, Junín y Colón comenzaron a vestirse de blanco (ver página 32). Más tarde, hacia el mediodía, el fenómeno se trasladó hacia el este y empezó a registrarse en Ezeiza, Palomar, Moreno y otros distritos del GBA. En Capital empezó a nevar recién a media tarde —cuando la sensación térmica llegó a -1,4°— y volvió con fuerza en varios barrios alrededor de las 20. Al cierre de esta edición, la térmica más baja se había registrado a las 21, con -3°. Y la temperatura mínima fue de -0,3° a las 9 de la mañana.
En el SMN anticipaban anoche que esta mañana el tiempo empezaría a volverse más bondadoso: "Comenzarán a disminuir la nubosidad y las precipitaciones, pero seguirá el frío, con temperaturas cercanas a cero grado. Recién el miércoles y el jueves repuntarán las máximas, pero las mínimas seguirán muy bajas". Los vientos no ayudarán: por el contrario, aunque leves, disminuirán algunos grados la sensación térmica.
Como suele ocurrir cuando fenómenos climáticos de tal intensidad castigan lugares desacostumbrados a esos eventos, las nevadas y el frío dejaron un saldo de tres muertos en Capital, Córdoba y Rosario (ver página 33) y varios accidentes de tránsito que aumentaron las demoras en los ingresos a la ciudad, en el regreso de un fin de semana largo en el que miles de familias habían optado por el miniturismo.
De hecho, varios tramos de rutas provinciales y nacionales quedaron intransitables durante horas a causa del fenómeno climático, que —en algunas zonas del país— provocó a su vez faltantes de agua potable y gas por congelamiento de cañerías, además de cortes en el suministro eléctrico.

Clarín - Martes 10 de Julio de 2007

Un día a prueba de escepticismos por Sergio Danishewsky

Por un día nos permitimos dejar de lado la rutina, el fastidio por trabajar un feriado, el tedio. Hasta el frío. La nieve, que tardó nueve décadas en volver a la ciudad, nos hizo sentir parte de la historia. Y consiguió que sacáramos el chico que llevamos dentro. Nos asomamos a las ventanas sencillamente para ver nevar. Signo de época, recurrimos a los celulares para sacar fotos y para saber si nuestros amigos disfrutaban lo que nosotros. Y hasta despreciamos a los escépticos que no quisieron conmoverse. La nieve, hasta ayer propiedad de viajeros frecuentes o de coleccionistas de postales, fue tan porteña como el agua o el aire. Acaso todo se deba a que, como nos anunciaron, el cambio ya comenzó. O tal vez era verdad eso de que iba a estar bueno Buenos Aires. Lo cierto es que todos, abrigados o desangelados, fuimos testigos. La realidad nos arrancó nuestra mejor mueca de asombro y nos dejó con la boca abierta. Si tendrá mérito la nieve, capaz de enmudecer a un porteño acostumbrado a casi todo... El Eternauta: copos mortales Parecía, pero no era nieve. Eran copos que caían del cielo, sí, pero no acariciaban: mataban. Así, con nieve que mata, comienza El Eternauta, la historieta escrita por Héctor Oesterheld, que salió en 1957. Esa no-nieve era el inicio de una invasión extraterrestre contra la que el protagonista luchará en todo el relato. "Eramos robinsons que, en lugar de quedar atrapados en una isla, estábamos en nuestra propia casa. No nos rodeaba el océano, pero si la muerte", cuenta Juan Salvo. Nevaba en Buenos Aires y eso sería el comienzo de la resistencia contra los Ellos y de una cantidad de hechos extraordinarios: se lucha en General Paz, se lucha en la cancha de River. Unida, la resistencia da pelea. Pero el enemigo golpea y aparece una nube que confunde, mete miedo, los pone uno contra el otro. Los separa. Más tarde vuelve la nevada. Nieve sobre Buenos Aires, mala farinha. Tranquilos, nada que ver con lo de ayer.