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Las Fiestas AET surgieron allá por el verano del año 2001 en la India, más precisamente en el pequeño estado de GOA (una ex colonia portuguesa de aquél país). Si bien esto quiso ser guardado a modo de mito, como un antiguo tesoro entre los creadores de este club, que ya reúne gente de todas partes del mundo, es ya un "secreto a voces" que el nombre AET tienen su razón de ser en las primeras tres palabras que se dijeron en el momento exacto en el cual nuestros fundadores comenzaron a vivir en toda su extensión una fiesta como éstas, allá lejos, en la parte oriental de nuestro planeta. .

"AET quiere decir: ¡Ahora Entiendo Todo!" Esas fueron las palabras mágicas que, no sólo hicieron vibrar a quienes se introducían por primera vez en la magia de estas fiestas, que buscan representar -al menos por un instante- Un Mundo Feliz.

Esta frase además, resume todo lo que uno vive y recibe en ellas, y que no se puede abarcar a través del lenguaje escrito o verbal.

Fue justo en el momento que se dijeron por primera vez esas palabras, en una noche estrellada y de luna llena, en una playa colmada de personas que saltaban y saltaban sin parar, que no dejaban de sonreír, y se abrazaban con el mar mientras lo intentaban hacer también con el horizonte que se hallaba iluminado por la luna, que coincidentemente se gestaba la idea de crear el "Club del AET", que terminó naciendo el Miércoles 27 de Marzo de 2002, al inicio del feriado de "Semana Santa".

Todos recuerdan que por entonces, aún siendo una fiesta que recién surgía, muchas personas cancelaron viajes de placer, pequeñas vacaciones familiares, un fin de semana largo con novias o novios, escapadas con amigos, para poder ser testigos históricos de lo que fue nuestra primer fiesta, donde quienes concurrieron intentaban divertirse y al mismo tiempo brindarle una alegría a todos los que estaban allí, representando metafóricamente, aunque sea por una noche, la utopía de "Un Mundo Feliz".

Las AET son fiestas de música electrónica, donde predomina el house, y donde se pueden encontrar lo excéntrico de las fiestas de Ibiza; sumado a la identidad de algunos clubes nocturnos de Londres; la fuerza, la importancia del amor por sobre todas las cosas y la libertad de algunas fiestas de Alemania; la unión, la apertura mental y la búsqueda de paz, amor y respeto de las fiestas de San Francisco; La filosofía de "Amor y Paz" con el estilo de respetar al prójimo, tratando de lograr una conciencia superior, en busca de viajes y aventuras que puedan lograr el "autodescubrimiento" de cada persona como ser humano, abriendo las cabezas a nuevas culturas y personas, al estilo de las fiestas de Goa; la búsqueda de la felicidad por sobre el negocio características de las fiestas nómades de los desiertos de Estados Unidos; y la pasión y la emoción que sólo por estos lados del mundo podemos entregar.

"Todo comenzó como una fiesta de amigos. Luego se sumaron amigos de aquellos amigos y así sucesivamente." Todo comenzó como una fiesta de amigos. Luego se sumaron amigos de aquellos amigos y así sucesivamente. De ésta manera fue creciendo la "Familia AETeana", logrando a través del boca a boca, que cada recinto en donde se realizaban las fiestas quedase chico, que cada hubiera más gente que tomaba nota de éste fenómeno cultural de la juventud de Buenos Aires y quisiera ser parte, sin logar su cometido, porque las primeras fiestas fueron privadas y cerradas al público que no recibía la famosa "llave de la felicidad" de parte del Socio 1 de las fiestas AET, el precinto con el cual se tenía acceso a nuestras fiestas.

Nuestras fiestas comenzaron como fiestas nómades, cambiaban de lugar cada vez, y se hacían aproximadamente cada dos meses, sin lugares ni fechas fijas, sin propaganda, contactando a la gente solo a través de un correo por el cual se indicaba cuál era el lugar secreto por donde se podían buscar los ingresos para poder asistir.

Así se logró además, que no se acercaran los curiosos, sino tan solo quienes estaban identificados con la filosofía AET, quienes estaban atentos permanentemente al momento en que se podía hacer la próxima fiesta.

Esto fue cambiando con el transcurso del tiempo y con el crecimiento inevitable de nuestro "Club AET", cuando en la AET 9 logramos el sueño de todos los que estuvieron la primera velada en la primera fiesta AET, en un recóndito lugar de la Ciudad de Bs. As.

El cambio surgió cuando las fiestas AET llegaron a Pachá Buenos Aires.

Es cierto que algunos concurrentes comenzaron a acercarse tan solo por el éxito y la fama que empezaron a cobrar éstas fiestas, que buscaban saber y vivir ese gran espectáculo que hacía que éstas fiestas sean diferentes a todas.

Pero no es menos cierto que éstos, se perdieron en el camino, al no querer hacer el esfuerzo de seguirnos, de encontrarnos, durante la época que cada fecha era secreta, al no lograr emocionarse con lo que tenemos para dar, por no interesarles el concepto de cada una de nuestras fiestas, ni el mensaje, ni las enseñanzas que deja cada capítulo de nuestra historia, ni la lectura de cada una de nuestros reportes que dan comienzo a la próxima aventura o aquellos que dan cierre al último evento describiendo las sensaciones de cada fiesta y lo que hemos logrado con ella.

De ésta manera, logramos que los que viven estas fiestas sepan a ciencia cierta que comparten esa noche con quienes saben que esa noche es especial, con quienes se sienten protagonistas de ésta historia, con quienes se sienten parte del "Comando AETeano" que lucha por las mismas utopías, y ponen toda su energía para entregárselas a los demás, sin exigir recibir algo del otro a cambio.

Estas fiestas fueron creadas desde un punto de vista diferente al estilo de las discos o megadiscos convencionales.

"En estas fiestas, se lucha porque ese día se deje todo en segundo plano para prepararnos para pasar uno de los mejores días del año." En estas fiestas no se lucha por lograr un concurrente más, se lucha porque ese día se deje todo en segundo plano para prepararnos para pasar uno de los mejores días del año, porque por eso las esperamos dos meses y porque por eso el resto de los días, quienes concurren, trabajan, estudian y cumplen con sus responsabilidades, con seriedad, cada uno en su ámbito, para poder darse ese gusto con sabiendo que cada uno hizo lo necesario para merecerlo cumpliendo con sus obligaciones.

Los que organizan estas fiestas y los demás socios de AET son en general todos profesionales que aprovechan este rincón, este espacio lúdico, para no dejar de ser los que éramos antes de tener una vida tan formal, para no dejar de ser niños, y jugar a que podíamos seguir divirtiéndonos.

Siempre la prioridad para ingresar la tienen los socios, pero igualmente hoy en día pueden ingresar los invitados de los socios, por lo tanto no es obligación asociarse al AET para concurrir.

Se escucha a veces en las fiestas diálogos como:

"¿Qué pasó que no vino el 58?"

Más de una vez se han contado historias que relacionan a todos los que concurren a éstas fiestas que tienen que ver con un denominador común espiritual y siempre alejado de lo material.

Se cuenta que un Lunes a la mañana, viajando en un subte totalmente lleno de la Ciudad de Bs. As., con la amargura de empezar una nueva semana, se han cruzado dos miradas de una punta a la otra, aleatoriamente, y ambos tenían puesta la remera de AET y sin necesidad de hablarse o acercarse, tan sólo con mirarse "Entendieron Todo" y el gesto adusto se modificó por una sonrisa que los acompañó el resto de la semana.

Los socios de AET cuentan con el privilegio de recibir el reporte inicial que anuncia el próximo evento que se llama "La Previa de la AET"; y cuando el evento termina, continúa con el reporte llamado "AET de Primera", que cuenta las sensaciones vividas en la fiesta, que narra como en pequeños electroshocks de imágenes, las sensaciones que se vivieron en última AET.

Las AET son organizadas por Fernando Lirman (Socio Nº1 del AET, creador de éste Club, ideólogo de éste cambio cultural, fundador de la mística AETeana, narrador urbano, y filósofo de la era electrónica) y Luis Callegari (el DJ Residente del AET a cargo de la artística de la fiesta).

De cómo nacieron estas fiestas se puede advertir rápidamente la filosofía, el espíritu, el origen y el fundamento y objetivos de las fiestas AET. Estas fiestas, como ya te contamos, tienen su origen en un hecho ocurrido en GOA, India.

Parte de la movida electrónica surgió justamente allí. Toda esta cultura no pasa sólo por lo musical. Sí, es cierto, se hace conocer a través de esto, pero no se limita sólo a ello. Algunos creer que la movida electrónica consiste solo en ir a bailar, saltar seis horas seguidas, e irse a dormir, sin pensar y volver a repetir lo mismo al próximo fin de semana. No dudo que haya gente que lo haga y no juzgamos tampoco si está bien o mal. Para algunos es simplemente una moda, como tantas otras, y no estará mal tampoco, sólo que no es lo que buscamos nosotros.

Sin embargo, la cultura de la música electrónica es mucho más que eso. En los comienzos, fue un mecanismo de protesta, desde lo musical, desde la indumentaria, los movimientos corporales, desde todo lo contestatario que se podía ser a través de todo esto. Por estos lados del mundo la gente cuando está disconforme, tal vez, golpea cacerolas. En otros lugares la gente se vestía "raro" y bailaba sin parar para demostrarle al mundo que existían y que estaban en desacuerdo con un montón de parámetros preestablecidos.

Yo viajé toda mi vida, para conocer los lugares más raros del planeta, sus culturas, costumbres, y formas de divertirse.

Si bien es parte de la cultura y los visitaba, no iba solamente a los museos conocidos de cada país al que llegaba, también iba a las fiestas autóctonas, me relacionaba con la gente, para conocer realmente sus costumbres, sus necesidades, su forma de vivir, de pensar, de amar y sus ilusiones. Nunca me apasioné, ni me sorprendí, ni me maravillé, como lo hice en Goa.

Fue la locura más grande que vi en mi vida.

El espíritu de las fiestas consiste en divertirse, ser feliz al menos un instante, ayudar al otro a que también lo sea. Mirarse a los ojos y entenderse sin hablar. No se necesitan palabras, sino simplemente entenderse con la mirada...

"El espíritu de las fiestas consiste en divertirse, ser feliz al menos un instante, ayudar al otro a que también lo sea. " Yo viví eso y supe que es posible.

Por eso quiero intentarlo, quiero sumar gente que busque la utopía de Un Mundo Feliz, al menos por una noche, que transite ese camino aunque nunca lleguemos a destino, que sepamos que lo importante es transitar el camino correcto, que el tránsito por la vida es un fin en si mismo y que no hay que esperar a terminarlo para pensar en ser felices.

Por eso las AET son un recordatorio, como una alarma para que estemos atentos, que sepamos que aunque parezca mentira, a veces, nos olvidamos de lo más importante en ésta vida: ser felices y hacer felices a los demás y sobre todo a los que más queremos.

Por eso siempre van a escuchar a un AETeano recordar o recrear la frase "No te Olvides De Ser Feliz"

Eso buscamos, y queremos que lo vivan en cada AET, para eso existen éste movimiento cultural, que es mucho más que una fiesta de música electrónica, esa es su razón de ser, para eso las pensé, para eso las creé, para eso se sumaron tantas almas sensibles, para eso la hacemos.

Cuando me dijeron que había una fiesta en la playa en Goa, aquella noche caminé durante un largo trecho, me iluminaban sólo las estrellas -como las bengalas que iluminaban la pista en las primeras Fiestas AET (ese es el significado), la luna estaba tan llena, luminosa y cerca que parecía que se podía jugar a la paleta con ella, hasta que sentí esos tambores (pum, pum, pum) cada vez más fuerte. Era la música, la música electrónica, su música... nuestra música.

Pude advertir que el mar estaba encendido, iluminado, no lo podía creer, habían tirado tubos fluorescentes al mar (esos que también se ven en las fiestas AET y a los que esta historia les da sentido), que hacían que el mar venga y se vaya verde fosforescente, luminoso, imponente, impactante y cálido.

Y los vi, eran un puñado de tipos felices. Habían venido de todas partes del mundo, de Asia, Oceanía, África y Europa, todos a las fiestas de Goa. Sólo un amigo y yo éramos de Sudamérica. Eso no importaba, nadie sabía de donde venía el otro, a nadie le importaba como vestía, ni de que trabajaba, solo como era su alma, y que si habían hecho el esfuerzo para estar ahí (lo cual significaba que hicieron un esfuerzo para ser felices), era suficiente, había algo en común. Bailaban, se abrazaban, se miraban, sonreían.

¡Nunca (pero nunca) vi nada igual!

Durante mucho tiempo me hablaron de estas fiestas y no podía entender lo que me explicaban, aunque lo intuía, lo sentía, aunque cada vez que escuchaba lo que vivían los que disfrutaban de estas fiestas se me ponía la piel de gallina. En mi último viaje conocí gente de todo el mundo y me decían que yo tenía que conocer Goa. Pero cuando les pedía que me explicaran por qué, me miraban como sin comprender y me decían inevitablemente: "Vos no entendés nada", "Esto tenés que vivirlo", "No se puede explicar", "Esto solo se siente" "Tenés que estar ahí para percibirlo".

De repente en la fiesta a la que había llegado casi guiado por mi instinto y mis ganas de aventura, mi compañero de travesía me apretó la mano bien fuerte, cuando la madrugada le había ganado a la noche. Y como nunca, con cara de pánico, locura y placer al mismo tiempo, me miró fijo a los ojos aterrado y sorprendido a la vez, para terminar gritando:

"¡AHORA ENTIENDO TODO!"

Y como por arte de magia, no sólo en un segundo lo entendí a él, lo que me decía y lo que trataba de explicar con palabras, lo que sentía, sino que yo sentí lo mismo que él mientras me lo describía y entendí a cada uno de los que bailaba a mi alrededor.

En un segundo "¡ENTENDI TODO!"

Para siempre.

Fue el segundo más largo de mi vida.

Supe por qué existía cada sonido de la música, por qué la gente bailaba como bailaba, por qué nadie perdía el tiempo en comunicarse con la palabra... No hacía falta, las palabras estaban de más, se entendían de otra manera, mirándose a los ojos, abrazándose.

Pasó mucho tiempo luego de aquella vez, y no es lo mismo esa vivencia, en el esplendor de la vida de una persona, durante sus vacaciones, con la tranquilidad que da saber que no hay ninguna obligación por cumplir, que volver a la rutina de una ciudad difícil como la que vivimos.

Es cierto también, que más de una vez quise dejar de hacer estas fiestas. Porque las tomo con gran responsabilidad, porque me llevan mucho tiempo pensarlas hacer que sean especiales, porque dejamos todas nuestras energías en ellas, porque el stress y las responsabilidades de mi trabajo me lleva a no poder dedicarle a las dos cosas el tiempo que quiero, porque es un gran esfuerzo.

Más de una vez exhausto y satisfecho por una de las fiestas, dije:

"Esta es la última,".

Pero en todas las fiestas, sí, en todas, me pasó indefectiblemente algo que me demostró que eso no tenía que ocurrir nunca. Que las fiestas AET deben ser para siempre.

Una noche que así lo tenía decidido por ejemplo, se me acercó alguien, desconocido hasta ese momento y me dijo:

"¿Vos organizás las AET? ¿Te puedo hablar un minuto'"

"Gracias por tu fiesta. Estaba pasando un mal momento y logré ser feliz por una noche".

Ese día me prometí a mí mismo hacer otra, una vez más.

Fue un momento mágico, que a veces me hace pensar si simplemente no lo soñé.

El día que la AET sea una fiesta más, dejaré de hacerlas seguramente. El día que falte aquella persona que emocionada me diga que colaboré en algo para hacer que pase un buen momento, o para darle fuerzas para algún inconveniente de su vida, ya dejará de tener sentido y sin tristeza pero con nostalgia se habrá acabado como tantas otras cosas hermosas de la vida...

"Como signo distintivo tenemos además un tema, un himno del AET que se llama "Break The Silence" y es la canción oficial de AET" Como signo distintivo tenemos además un tema, un himno del AET que se llama "Break The Silence" y es la canción oficial de AET, donde se escucha de fondo una voz que un instante vibra diciendo: ¡Ahora Entiendo Todo! y ya es un clásico que la gente espera agachados y abrazados y de la mano, para estallar en ese momento y saltar sin parar. Y esto, incluso, se ha desparramado por el mundo y muchos hablan de este ritual, que ya es hoy en día un fenómeno mundial.

Que luego de esas palabras mágicas, con toda la pista siendo una sola fuerza de energía, agachados y abrazados, en ese momento, todo explota, el cotillón, las luces, la música, la gente que salta y se abraza hasta dejar la última gota de energía...

Todos los Socios llevan su remera característica con su número de socio el día de la fiesta y la viste con orgullo diciendo "Yo soy de AET". Así también la llevan a otras fiestas importantes, y ahí nos miramos y ya sabemos que buscamos lo mismo.

¿Qué se puede decir de una fiesta AET?

Tal vez lo que dije en el primer reporte, el primer mail invitando a la primera fiesta, "AET nunca (pero nunca!) viste nada igual"

"AET nunca (pero nunca!) viste nada igual." O tal vez lo que dije para la segunda: "Vení a la AET 2, La alegría continúa..."

O tal vez algunas de las otras cosas que resumen nuestra esencia:"Volvé a la AET: te vas a privar de volver a entender todo"; o "AET para intentar volver a entender todo"; "AET las vas a recordar (casi) como la primera vez"; "AET No paramos nunca. Descansamos sólo para volver a soñar..."

Siempre que haya un grupo del AET presente en distintos lugares de la movida electrónica va a haber alegría, va a haber cotillón, va a haber energía. Siempre hay globos, nieve, serpentinas, siempre en forma anónima alegramos las fiestas esperando lograr la mayor conjunción de energía en nuestra próxima AET.

"Siempre que haya un grupo del AET presente en distintos lugares de la movida electrónica va a haber alegría, va a haber cotillón, va a haber energía. " Somos como los simuladores de la felicidad: nuestra misión es darle felicidad a la gente. Mirá a tu alrededor. Siempre en una fiesta va a haber un globo, un abrazo, algo de cotillón para alegrarte la noche, o alguien dispuesto a hacer "nevar" una pista dance, inclusive en pleno verano.

En algunos lugares hay fiestas parecidas a éstas, pero nunca vas a haber visto nada igual. Nos pueden unir objetivos similares a tantos otros, cosa que nos hace decir que "pueden decir que somos unos soñadores, pero no somos los únicos".

En algunas fiestas de San Francisco promocionan sus fiestas con algo que también imponemos en las nuestras: PLUR (Peace, Love, Unity and Respect) aunque en las nuestras se agrega un poco de desenfado y –por qué no- un sano descontrol.

Fernando, Socio 1 del AET