La inscripción de socios se encuentra cerrada actualmente. El cupo de socios se encuentra totalmente cubierto con los 214 socios registrados y cuyos datos pueden encontrarse en ésta misma página.
Para que ingrese un nuevo socio al AET, deberá darse de baja a algún otro ya que no se podrá exceder la cantidad de 214 socios y existen ya muchos en lista de espera.
Una vez que vuelva a abrirse la inscripción de socios –lo cual se avisará por éste mismo medio-, para asociarse se deberán cumplir los siguientes requisitos:
*Que se encuentre abierta la inscripción de socios
*Ser propuesto como socio por otros 5 socios registrados del AET
*Demostrar haber concurrido a todas las AET en el último año.
*Adquirir la remera-carnet del AET
*Quien sea socio y no concurra a tres AET sin justificación perderá su condición de tal.

Sin perjuicio de ello, ser socio del AET no trae aparejado ningún beneficio concreto, más que llevar con orgullo la remera del AET por el mundo y tener un número que te acompañará por la vida de aquí en más y que dará cuenta de la época en que lograste ser parte integrante del AET.
Ahora bien, es cierto que los socios del AET tienen cierta prioridad para conseguir entradas para las fiestas y ponemos primero a su disposición las entradas de las que disponemos, más allá de que cada socio tiene su carnet que le sirve para ingresar a cada AET que realicemos.
También es cierto que ante el reclamo de los propios socios por el crecimiento de la concurrencia del público a las AET, esporádicamente realizamos fiestas secretas y sólo para socios, en donde pretendemos recrear el mismo clima que se vivía en las primeras de nuestras fiestas, y allí podrán concurrir solo aquellos que cuenten con ese beneficio.
Así, entre otras, se han destacado la fiesta AET 11 Limitada, y la AET Excéntrica “La Isla” que se llevó a cabo en una Isla perdida del Tigre respecto de la cual todos aquellos que vinieron nunca supieron su ubicación.

Se puede asimismo ser “AETeano” sin necesidad de ser socio del AET. Venir a las fiestas, ser parte de las mismas y vivir el mundo AET de la misma manera que quienes si lo son.

Cuenta una leyenda urbana, que cada tanto, los socios del AET se reúnen en lugares insospechados, sin darlos a conocer y sin dejar escapar el secreto, con el fin de celebrar el nacimiento de éstas míticas fiestas, allá lejos en el tiempo, y de revivir la mística de la creación del AET…

Muchos preguntan si estas historias son ciertas, otros, juran haber visto entrar a alguna casa en horarios estrambóticos, a un grupo de personas con remeras con un número identificatorio en su espalda, algunos hasta se animan a decir que han escuchado sonar el himno del AET en algún lugar lejano, mientras el barrio dormía sin advertir la emoción de aquellos a los que les gusta vivir la vida apasionadamente…
Hasta se ha llegado a decir que en una casa casi abandonada del Barrio Parque River, como así también aseguran vecinos de una casa de Vicente López, personas que han podido espiar desde la venta siendo testigos no intencionales de un hecho único, pudieron advertir que mientras se agarraban fuertemente las manos, un grupo de personas se agachaba con una sonrisa en sus bocas, para luego tomar impulso y no parar de saltar, y no parar de bailar...

También cuenta la leyenda que, ante la pregunta inescrupulosa de un descreído, al preguntarle al ocasional testigo: ¿Cómo bailaba esta gente?
Aquél mítico testigo presencial de ese hecho extraordinariamente mágico, y cuyos datos con el correr del tiempo se han perdido en el camino, preguntó y contestó:

¿Como?

¡Con la misma magia que siempre...

Pero con más locura que nunca!!!!!



 
Todos los que tengan fotos o videos de una AET y quieran publicarlos, pueden enviar el material a info@aetlink.com
 



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